
Rinoceronte blanco o Ceratotherium simum, Parque Ecológico Zacango, Estado de México. Fotografía de BUO ESTUDIO Arquitectura & Paisajismo
Decorar la casa con cuernos de elefante, curar cualquier enfermedad con alguna parte de tigre, comer una sopa de aleta de tiburón, probar el pepino de mar o la merluza austral, encerrar un colorido guacamayo dentro de una minúscula jaula, plantar en lindas macetas cactus silvestres, aromatizar nuestro entorno con incienso de madera de agar, curar el cáncer con cuerno de rinoceronte o tener la brillante piel de un jaguar…simplemente por placer; son algunos ejemplos de los pilares del comercio ilegal de especies silvestres; un negocio que mueve alrededor de 10.000 millones de dólares al año.
El 20 de diciembre de 2013, la Asamblea General de las Naciones Unidas expresa su preocupación por el tráfico de especies de flora y fauna silvestres amenazadas y protegidas; y expone la necesidad de combatir este delito mediante la cooperación internacional y la aplicación de la ley.
Además, reafirma el valor intrínseco de la flora y fauna silvestres y sus diversas contribuciones ecológicas, genéticas, sociales, económicas, científicas, educativas, culturales, recreativas y estéticas en el desarrollo sostenible y el bienestar de la humanidad; y reconoce la importancia de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), celebrada el 3 de marzo de 1973, para que el comercio internacional de especies no amenace su supervivencia.
Por todo lo anterior, la Asamblea General proclama el 3 de marzo Día Mundial de la Vida Silvestre, con el fin de celebrar la flora y fauna silvestres del mundo y crear conciencia al respecto.
El lema de este año, 2017, es “Escuchemos las voces de los jóvenes”. Sabiendo que casi una cuarta parte de la población mundial tiene entre 10 y 24 años, necesitamos animar a los jóvenes como los líderes del futuro y los que tendrán que tomar las decisiones para actuar a nivel local y global para proteger la vida silvestre en peligro.
¡Un saludo desde BUO y feliz día de la vida silvestre!

